martes, 27 de febrero de 2007

¿Flying high?

El dolor silenciado es el más doloroso.
Ocurre que no todos los días tenemos el mismo humor, ocurre que no todos los días se utilizan las palabras acertadas. Eso puede provocar un estado no muy agradable en una de las dos partes. Hoy me ha tocado a mí. Puede parecer que las palabras son lo más importante en una discusión, pero lo realmente importante es el silencio. Todo lo que no decimos y que por dentro chillamos, te quema por dentro y deseas con toda tu alma decirlo; pero no lo haces. El porqué es algo que aún no he logrado entender, no presumo de haber tenido muchas relaciones serias. Tuve dos, dos y no aprendí lo que significa guardar silencio y que lo guarden. No aprendí a tener miedo del silencio de los demás y sí de mi silencio. Te engañas cuando sabes la respuesta, porque a veces no es la deseada; la mayoría de las veces no preguntas o evitas que te pregunten. Hay dos opciones, o mentirte a tí mismo o afrontar lo que toca. Creo que lo que nos da miedo es equivocarnos, no suele existir la posibilidad de dar macha atrás en estos casos. Y nos hemos equivocado tantas veces, y algunas de esas veces han sido el peor error cometido hasta el día de hoy.

Es lo que toca, seguir hacia delante. ¿Qué hacer cuando no ves nada? No ves camino, ni sendero, ni una mano, ni nada... Toca andar a ciegas, en la oscuridad. Cuando lo haces te acomodas y te acostumbras, olvidas todo y a todos.
Andar en la oscuridad... Conozco a gente que lo hace, no estás ni bien, ni mal; simplemente estás. Y eso a veces es mejor que ser feliz o no serlo, el riesgo es lo que tiene.

Siempre he considerado que la felicidad es un estado efímero, dura un segundo. Aunque pasen años y seas feliz, cuando se acaba parece que ha sido sólo un segundo.
No hay nada entre líneas, no se es feliz por estar con alguien; rotundamente no.
A mí me ha invadido una especie de... ¿tristeza? Más bien desidia, siento como si lo que llevo dentro se estuviera consumiendo, siento un cambio. Un cambio que hace que me sienta como si desapareciese. Me estoy evaporando, no sé qué significa; puede que sea una época de cambio. Puede que todos tengamos que experimentar esta sensación. Que te de igual todo, que no te afecten las cosas; incluso que no te duela ni te importe lo que antes te mataba por dentro.

No sé a qué suena esto, no pretendo alarmar ni preocupar, sólo sacar lo que tengo en mi cabeza. Demasiadas cosas, demasiados pensamientos, miradas, silencio, miradas...
No me arrepiento de lo vivido, me alegro. Creo que la experiencia más bonita que he tenido es cuando alguien te mira a los ojos y sabe perfectamente lo que necesitas, sin hablar, ese silencio si que me gusta. Esa mirada que te hace sentir que no hay nada ni nadie más en el mundo...
Y la experiencia más desagradable ha sido descubrir ese silencio, que sigue de un cruce de miradas, miradas apenadas y que delatan un fin. Un fin con un silencio.
Aún no ha llegado, quién sabe lo que pase. Si no lo sé yo, ¿tú qué coño vas a saber?

Mencionar que mientras escribia esto escuchaba estas canciones que recomiendo:
Corinne Bailey Ray "Just like Star"
Jem "Flying high"

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