Hoy he tenido un día... Un día extraño. Hace una hora estaba totalmente ausente... Totalmente.
Asi que he llamado a mi mejor amigo, me ha aconsejado que me diese una ducha larga y caliente que es lo que hace que nos despejemos siempre. Y eso que siempre he sido partidaria de las duchas frías pero me han enseñado que las de agua caliente no están nada mal.
Como no me puedo dar un baño :( he llenado mi cuarto de velas, he puesto la banda sonora de Anatomia de Grey, la 3º temporada y me he relajado. Me he puesto todo tipo de cremas para el cuerpo y para la cara, he entrado en mi habitación y parecia un sueño. Todo bonito lleno de velas... Sólo faltaba una cosa, pero eso... Otro día.
Todo parece más bonito a la luz de una vela, todo. Un jardin se puede convertir en un lugar de ensueño, unos regalos rodeados de velas hacen que te entre algo por dentro y sientas que va a ser espectacular, una cena, una mirada, un beso...
Todo a la luz de una vela se ve mejor, ¿será por el misterio que siempre la ha envuelto? No tengo ni idea, pero ahora me gusta imaginar un viaje, a algún lugar exótico el desierto.
Una casa antigua en plan marroquí, llena de velas, de terrazas, de sombras y luces donde poder buscarte...
martes, 8 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario