domingo, 28 de enero de 2007

La niñez...

Ya es de noche, y hoy es un día extraño... De esos que no sabes ni lo que te pasa, no lo puedes explicar. Encima suceden cosas alrededor que hacen que....que... La palabra es coraje, hay cosas que me matan del coraje. Pienso que no soy tan difícil de entender, pero no voy a decir nada.
Cuando eres un niño todo es más sencillo, no tienes preocupaciones; no digo que mis preocupaciones ahora sean algo importante. No voy a salvar al mundo, pero cuando eres un niño hay sinceridad por todas partes, no te rallas y la gente de tu alrededor no suele mentirte. Y lo más importante de todo, no te importa pedir las cosas y ahora te callas las cosas que quieres para ver si sale de los demás hacerlo. Pero no sale y eso te jode más.
Pero he aprendido a no sobrevalorar a la gente, a no ilusionarme, a no tener espectativas con los demás.
Echo de menos las reuniones en algún sitio, tomar algo reir y charlar, sin hablar de nada importante. Mi cumpleaños de hace dos años con mis amigas, por la noche en un sitio tranquilo tomando unas copas. Suena a Sexo en new York pero era así. Ahora mismo me iría a la tetería el Arén, me relajaría y me dispondría a tener una conversación divertida y relajada.
No soy complicada, sólo distinta; una persona que está en un punto indefinido y que a veces no sabe lo que le pasa por la mente.
¿Soy rara? Me gusta escribir, me gusta mucho; cualquier cosa que se me pasa por la mente por muy paranoica que sea. También me gusta ir a correr, me despeja, hace que me olvide del mundo. No soy capaz de dejar la mente en blanco estando en mi habitación.
Lo mejor será que deje de divagar y me sumerja en un libro. Buenas noches y buena suerte.

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